La visita de la CIA a Cuba ocurre tras meses de sanciones y vuelos de vigilancia, replicando el modelo de negociación aplicado previamente en Venezuela. El régimen cubano busca su salida de la lista de patrocinadores del terrorismo alegando falta de pruebas sobre apoyo a extremistas. El alto funcionario lleva «asuntos especiales para forzar el entendimiento político».
El director de la CIA, John Ratcliffe, aterrizó este jueves 14 de mayo en La Habana al frente de una delegación presidencial estadounidense, marcando uno de los contactos de mayor nivel entre Washington y la isla en las últimas décadas. La visita fue confirmada por el gobierno cubano a través de un comunicado oficial del Partido Comunista, tras el aterrizaje de un avión de la Fuerza Aérea de EEUU (vuelo SAM554) en el Aeropuerto Internacional José Martí.
El encuentro, celebrado con autoridades del Ministerio del Interior (Minit), se produce en un contexto de «alta complejidad diplomática». Según el régimen cubano, la reunión permitió abordar la permanencia de la isla en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo (SSOT), posición que Cuba rechaza categóricamente bajo el argumento de que no constituye una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
Ambas delegaciones expresaron interés en desarrollar la cooperación entre los órganos de aplicación de la ley para fortalecer la seguridad regional e internacional. El régimen cubano reiteró que su territorio no alberga ni financia organizaciones extremistas, buscando desvirtuar los motivos que llevaron a la administración de Donald Trump a reincorporar a la isla en la lista de patrocinadores del terrorismo en febrero de 2025.
Esta misión de Ratcliffe guarda similitudes con su viaje a Caracas en enero de 2026, el cual precedió a eventos determinantes en la política venezolana. La visita a La Habana ocurre apenas días después de que el presidente Trump manifestara en redes sociales su disposición a dialogar y de que el canciller Bruno Rodríguez suavizara su postura ante la oferta estadounidense de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria.
A pesar del acercamiento diplomático, Washington mantiene una política de «presión máxima» que incluye más de 240 sanciones impuestas desde enero de 2026 y una vigilancia militar constante en las costas cubanas. El antecedente directo de esta reunión fue un encuentro secreto el pasado 10 de abril, donde delegados estadounidenses supervisados por Marco Rubio discutieron temas críticos como la liberación de presos políticos y la apertura de internet mediante Starlink.
La presencia del jefe de la inteligencia estadounidense en Cuba sugiere un avance en las negociaciones sobre la presencia de grupos extranjeros en la isla y la seguridad hemisférica. El comunicado oficial cubano describe la cita como un paso para «contribuir al diálogo político», mientras el Departamento de Estado continúa monitoreando el cumplimiento de las condiciones exigidas para una normalización de las relaciones.
Noti/Imágenes
Y no olvides seguirnos en Instagram como elpregon.news y en Facebook como El Pregón Venezolano @ElPregonVenezolano. Para contactos: +58 4125293730 – 0414 6385161 – 0416 2250260, y recuerda que el periodismo independiente requiere de tu apoyo económico: BDV 4155285 Telf. 04146385161.
