Al crecer los bebés necesitan nutrientes básicos para su desarrollo, como vitaminas, grasas saludables, carbohidratos, proteínas y minerales. Durante años se ha creído que la manera más eficiente de proveer al recién nacido de estos beneficios era a través de la formula; sin embargo, a mediados del siglo XIX -luego de la Revolución Industrial- las empresas comenzaron a analizar los componentes de la leche materna, de esta manera, nació la primera fórmula hecha con harina de malta y trigo que se mezcló con leche de vaca, se cocinó con bicarbonato de potasa y fue presentado como «el mejor alimento para los bebés», propaganda que se siguió usando en el siglo XX para vender el “beneficio” de la libertad a mujeres trabajadoras de la época.
No obstante, en la década de los 70 -con el avance de la tecnología- se estudió más sobre la leche materna y se cambió la composición de la fórmula para que los bebés pudieran gozar de los beneficios nutricionales que necesitaban, siendo la predilecta hasta la actualidad.
En contraposición, se encuentra la leche materna, considerada como el «alimento ideal para los lactantes» por la Organización Mundial de la Salud (OMS), no solo por sus características nutricionales sino por su capacidad de evitar la morbi-mortalidad infantil debido a su contenido de elementos defensivos bioactivo -componentes vivos y funcionales que protegen al lactante contra infecciones-. De esta manera, para promover la lactancia materna a través de la «Semana Mundial de la Lactancia», impulsada por la Alianza Mundial Pro Lactancia Materna (WABA), esta celebración busca recordar que ninguna fórmula industrial, por más avanzada que sea, ha logrado replicar la compleja «huella viva» de la leche humana.
*Perspectiva médica*
De esta forma, la Jefa del Servicio de Neonatología del Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (SAHUM) -direccionado por la doctora Oneida Osorio- doctora Lorena Gutiérrez, explicó “la lactancia materna no tiene ninguna contraindicación porque al comparar los beneficios y riesgos, siempre va a tener a proporcionar más beneficios. Es probable que algunos digan que las personas con Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no pueden amamantar porque aumentaría la carga. Sin embargo, es lo único que tienen para ofrecer y suplementar a los bebés”.
El sistema de salud en Venezuela se rige por la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna (2007), creada con la finalidad de «promover, proteger y apoyar la lactancia materna». Dicha ley establece en la sección “De la Promoción y Apoyo”, en el art. 6, que las instituciones públicas de salud deben fomentar políticas capaces de impulsar la protección y apoyo de la lactancia materna e integrar planes para incorporar la lactancia materna en la educación inicial hasta la superior.
Cuando se le preguntó, desde una perspectiva estrictamente neonatológica sobre el uso de fórmulas infantiles, la doctora Gutiérrez señaló que suele obedecer a la búsqueda de comodidad, a las exigencias laborales que enfrentan las madres o a la imposibilidad de cubrir las demandas nutricionales del recién nacido. Asimismo, advirtió que la desinformación en torno a la lactancia es un factor clave que fomenta la prevalencia de la fórmula. Por ello, aseguró “al ponerlas en una balanza a ambas, todos los privilegios los provee la lactancia materna desde el punto de vista nutricional, emocional e incluso económico”.
Del mismo modo, el Servicio de Neonatología atiende a infantes prematuros o con afecciones críticas de salud. Cabe destacar que la mortalidad neonatal representa un grave problema de salud pública del país; en 2012, el Grupo Interagencial de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Infantil reportó en el país una tasa de 9 defunciones por cada 1 000 nacidos vivos.
Por consiguiente, se le inquirió a la doctora Lorena sobre el cambio de pronóstico que podría tener un bebé prematuro en área crítica si recibe leche materna en lugar de fórmula, aseveró que los “prematuritos extremos” al recibir desde el momento que nacen la lactancia materna, los ayudará a desarrollar su sistema inmunológico y a la maduración intestinal, ya que puede evitar la enterocolitis necrosante en los prematuros. “Darle al recién nacido, según su peso y capacidad gástrica, todos esos nutrientes, inmunoglobulinas y microbiotas básicas de la leche materna permite que su inmadurez se vaya solventando día a día y que su capacidad de absorción aumente”.
*Un vínculo que nutre*
Por otro lado, además de sus ventajas para la salud, la lactancia materna conlleva implicaciones psicológicas determinantes en el vínculo entre madre e hijo. La psicóloga Bárbara Ferrer, profesional de la Maternidad “Dr. Armando Castillo Plaza” (MACP), destacó que “más que alimentar, la lactancia es un puente emocional. Desde la psicología lo vemos como un espacio de regulación mutua: el bebé no solo recibe leche, recibe calma, contacto y la certeza de que está seguro. Es ese primer diálogo donde madre e hijo aprenden a sincronizarse”.
La lactancia materna es capaz de fomentar el desarrollo infantil al impulsar un crecimiento cerebral sólido, fortalecer las defensas inmunitarias y procurar la maduración cognitiva y emocional, los cuales se nutren a través de la interacción del bebé con la mamá.
Cuando se le consultó sobre el papel que juega la lactancia en el desarrollo del apego seguro del bebé, la psicóloga Ferrer explicó que este apego se construye cuando el prematuro aprende que si necesita ayuda alguien vendrá, lo cual le da la certeza para autorregular sus emociones y explorar el mundo sin miedo. Asimismo, sobre el proceso emocional y psicológico de amamantar, recalcó que para el bebé era la transición perfecta desde el vientre hasta el mundo exterior, pues regula su sistema nervioso y le enseña que su entorno es estable, mientras que para la madre es un “diálogo corporal muy intenso” porque despierta la hormona del apego: oxitocina, lo cual facilita el vínculo, pero es normal que exija esfuerzo emocional y adaptación. “Es una experiencia de doble vía”.
Incluso, si una madre decide darle leche de formula no implica que no formará un vínculo emocional con su hijo. La especialista aclaró que “la leche materna nutre el cuerpo, pero lo que nutre el alma y el cerebro del bebé es la presencia, la mirada y el afecto. Si una mamá alimenta con biberón sosteniendo a su bebé en brazos, mirándolo a los ojos y dándole calor, está construyendo el mismo apego seguro”. Aclaró, que para lidiar con la culpa o el “sentimiento de fracaso” que puede experimentar una madre al no amamantar, expresó que lo mejor para un bebé no es solo la leche materna, sino tener una mamá tranquila, regulada y emocionalmente disponible. “Si intentar amamantar te quita la paz, soltar la lactancia no es fracasar, es una decisión consciente de salud mental para ti y para tu hijo”.
Si bien la lactancia representa el estándar biológico e inmunológico ideal para el desarrollo del recién nacido, el bienestar emocional del núcleo familiar sigue siendo un pilar insustituible. Así, entre los desafíos del sistema de salud, las exigencias de la vida moderna y la necesidad de información oportuna, es fundamental acompañar a cada madre sin juicios, garantizando que tanto su salud como la de su bebé sean la prioridad.
*Rompiendo los prejuicios*
La coordinadora de las doulas en la MACP -quien cuenta con 23 años de experiencia- Brigitte Silva, explicó que “cuando sacamos al bebé y lo llevamos al pecho, él escucha lo que conoce adentro: el corazón, los mismos latidos, también le permite regular su temperatura con la ayuda de su madre e imitar la respiración. Siente la vibración cuando la mamá habla y cuando la escucha busca la carita de mamá. Entonces se desarrolla el reflejo de hociqueo y succión, si estos pasos se respetan hay un altísimo porcentaje de lactancia materna exclusiva y exitosa”.
La labor de las doulas se basa en brindar asistencia emocional, física y educativa a las gestantes y a sus familias antes, durante y después del parto. Velan por el cuidado de las madres, asegurando su bienestar humano e integral. Como profesionales, se rigen por el Decreto Constituyente para la Promoción y Protección del Parto y Nacimiento Humanizado (2018), creada con la intención de garantizar los derechos humanos de las mujeres embarazadas y la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna (2007).
En este contexto, al consultar a la doula Silva sobre la sensibilidad al amamantar, explicó, que si bien es fundamental una preparación previa para estimular la bajada de leche, el factor determinante es el agarre -el bebé debe abarcar toda la areola con su boca y no únicamente el pezón- para evitar daños a la madre. “Le explicamos a la madre cómo es la mamá por dentro y le das información para amamantar, entonces ella se queda tranquila porque entiende algo que desconocía”.
No obstante, aun con el respaldo de leyes destinadas a su protección, el amamantamiento suele verse asediado por estigmas y comentarios punzantes dirigidos hacia las madres. Los comentarios más comunes, según la doula Brigitte, son: “tú si eres poquita”, “no aguantas nada”, “esa leche tuya no sirve para nada”, “mira, apenas sale”, “eso no se hace así”, “esa lactancia te tiene horrible” y demás críticas. “Volvemos al desconocimiento porque vemos muchas películas y novelas, ya que allí te muestran teteros de una onza cuando la capacidad estomacal del recién nacido es de 5 mililitros, es decir, del tamaño de una uva; ponen a la mamá a dudar sobre su capacidad”.
Esta carga de dudas inducidas por la presión social no solo vulnera la tranquilidad de la mujer, sino que suele desencadenar un círculo vicioso de estrés que interfiere con la producción natural de leche. Paradójicamente, la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna instituye en la sección “De la Promoción y Apoyo”, en el art. 7, reglón 5, que los centros de salud privados y públicos responsables del cuidado de las madres y sus hijos deben abstenerse de darles a los lactantes menores de seis meses alimentos o bebidas diferentes a la leche materna a menos que sea prescrito por alguna condición especial.
*Bienestar compartido*
Por otra parte, la alimentación de los neonatos comienza con la lactancia materna, la cual les provee los nutrientes que requieren para un crecimiento adecuado. La nutricionista Carla Nava del Servicio de Nutrición y Dietética del SAHUM, aclaró que “se considera un alimento perfecto, porque es un tejido vivo, no es una formula estándar sino que cambia a medida que el bebé crece, si tiene una necesidad extra o está pasando por un proceso infeccioso; se adapta a lo que el bebé necesita”.
Esta capacidad dinámica de la leche humana reafirma que la naturaleza ha dotado a la madre de un recurso biológico insustituible. De igual manera, cuando se le preguntó sobre la composición única de la leche materna, la nutricionista Nava detalló que tiene cuatro factores principales: las proteínas, las grasas, los carbohidratos, vitaminas y minerales, además de contar con anticuerpos necesarios. “Es la primera vacuna del bebé”.
A pesar de ello, la alimentación de la madre se establece como un punto de igual importancia, debido a que las decisiones alimenticias influirán en la producción de leche. Al inquirirle a la nutricionista sobre los nutrientes que son importantes en la dieta de una madre lactante y en qué alimentos se encuentra, aseveró que “la madre debe tener una dieta balanceada, es decir, debe incluir los grupos de alimentos fundamentales, tales como aquellos ricos en proteína (huevos, lácteos, legumbres) en calcio (Leche, yogur, queso), en hierro, en grasas saludables, en carbohidratos (Avena, yuca), sin dejar a un lado las frutas y vegetales”.
*El cuidado comienza durante la gestación*
En 2023, el Ejecutivo Nacional promulgó un Programa de Atención Materno Infantil en el Zulia, con el objetivo de proporcionar la salud bucal y garantizar el cuidado de la madre y de sus hijos sanos o con malformaciones en cara -labio y paladar hendido, anquiloglosias, frenillos cortos, entre otros- que acuden a la MACP.
En este sentido, la odontopediatra María Alejandra Sierralta, aseguró que desde 2004 en la MACP se implementó un Programa Materno Infantil con la finalidad de prevenir cualquier enfermedad gestacional.
Igualmente, la leche materna representa el alimento ideal para los pequeños, puesto que favorece el desarrollo integral del sistema estomatognático, la boca y la cara. El acto de amamantar estimula funciones esenciales como la respiración, la succión, el tragar, el habla y la masticación. Esto genera un equilibrio en la estructura facial que fortalece los músculos de la zona y promueve un crecimiento armónico y saludable de la mandíbula, la dentadura y el paladar del infante.
La odontóloga Sierralta señaló que la prioridad es la asistencia de la gestante a la consulta odontológica, puesto que dentro del Servicio de Odontología de la MACP se asesora, acompaña, vigila y empodera a las madres con herramientas para la lactancia materna según las necesidades de sus hijos —higiene bucal, posiciones correctas para amamantar y la prevención de trasmisiones bacterianas—.
En 2026, el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), el Instituto Nacional de Nutrición (INN), la Fundación Niño Simón y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) instalaron la Mesa Técnica del Foro Nacional de la Lactancia Materna, con el objetivo de arraigar la lactancia materna como un derecho primario y el núcleo de la independencia alimentaria y nutricional de la población e insustituible para el desarrollo infantil.








Redacc: Zulfreily Briceño/Fotos: Alexandra Bello
Prensa SAHUM.-
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