Cuaresma es una bella oportunidad para reconocer a Jesús en el rostro humano, especialmente de los que sufren, para servirle con el mismo amor con que Él nos ama a nosotros. Es un tiempo donde fortalecemos la fe amando hasta el sacrificio de la Cruz. Cuaresma es el camino de conversión, de transformación, de seguimiento a Jesús. Atravesar el desierto hasta la Patria de Libertad que se alcanza en la Cruz y conduce a la Pascua Eterna de la Resurrección.
P. José Andrés Bravo H.
