El embajador de la República Popular China abordó con detalle las repercusiones de la visita de Donald Trump a Pekín
Randolph Borges
Con motivo de la reciente visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump a la República Popular China, el embajador del país asiático Lan Hu, repasa en entrevista con Últimas Noticias las repercusiones de lo que ha sido calificada “una visita histórica” y que cambia positivamente el escenario político y económico global.
El diplomático expone que los resultados de este encuentro entre Trump y el presidente Xi Jinping, el abordaje de temas sensibles en las relaciones bilaterales como el asunto Taiwán, el comercio global, las relaciones geopolíticas y el escenario favorable para Venezuela luego del relanzamiento a un nivel más sólido de la diplomacia entre Washington y Pekín.
Lan expresó durante la conversación su satisfacción en que esta nueva forma de relacionarse entre las dos potencias, contribuye a la paz y la estabilidad mundial, lo que redunda en el equilibrio necesario que requiere el convulsionado mundo de hoy.
A continuación, la transcripción íntegra de la entrevista concedida por el Embajador chino Lan Hu:
Randolph Borges: La visita del presidente Trump a la República Popular China ha tenido la atención del mundo. Si se quiere, es una de las noticias más importantes de lo que va de año. A juicio de la diplomacia china, ¿cuál es el resultado más importante de esta reunión entre los dos jefes de Estado en la ciudad de Beijing?
Embajador Lan Hu: Creo que sabe todo el mundo que las relaciones entre China y Estados Unidos es una relación bilateral muy complicada y también muy importante para el mundo. Estamos muy seguros que las divergencias entre los dos países no pueden resolverse todas por una visita, pero el diálogo y una profunda comunicación entre los dos mandatarios puede garantizar que este proceso de resolver los problemas sea controlado, eficiente y pacífico. Entonces, yo creo que el resultado más importante y sustancial de esta visita es el gran consenso de los dos mandatarios de establecer una nueva relación constructiva de estabilidad estratégica; o sea, esta nueva relación que va a orientar el desarrollo de las relaciones bilaterales entre los dos países por los próximos 3 años o más, es una señal muy positiva para el mundo.
Pero también tenemos que decir que esta estabilidad estratégica se caracteriza por varios contenidos. Por ejemplo, es una estabilidad estratégica con la cooperación como el tono principal, con una competencia moderada, con una divergencia controlada y con una paz duradera. O sea, estos son los pilares más importantes de esta estabilidad estratégica. Y todas las competencias se desarrollan sobre la base de justicia y normas. Y las relaciones bilaterales no pueden ser como un tren de montaña rusa; se debe explorar un nuevo paradigma de coexistencia entre las potencias abandonando la mentalidad de la Guerra Fría.
El asunto Taiwán
RB: Uno de los temas más polémicos, más fuertes, si se quiere, que se tocó en esta visita de Trump a China es el tema Taiwán. El presidente Xi Jinping no dejó que esto pasara por alto porque es un tema muy sensible para China. Es un tema vital, porque dependiendo de la paz en Taiwán también dependen las buenas relaciones entre Estados Unidos y China. El presidente Trump hizo declaraciones desmarcándose de la situación tensa en Taiwán, pero dada esta relación estratégica entre los dos países, ¿cuál es la postura de China sobre esta temática?
LH: Cuando hablamos de la cuestión más sensible e importante de las relaciones bilaterales entre China y Estados Unidos, no es el tema de comercio, no son los aranceles, no son los derechos humanos, no es lo geopolítico, es el tema de Taiwán. Si tratamos bien ambas potencias sobre ese tema, podemos garantizar esta estabilidad estratégica que mencionamos y con muchas más fuerzas para profundizar nuestras cooperaciones, pero si no tratamos bien ese tema, podría suceder un choque o un conflicto directo entre los dos países que empujaría la relación bilateral a un riesgo bastante severo.
Tenemos que decir que la cuestión de Taiwán, como resultado de la guerra civil entre los chinos del siglo pasado, es un asunto totalmente interno de los chinos, y la reunificación de la patria es la causa sagrada y el sueño de todos los chinos del mundo. El presidente Xi Jinping enfatizó con el presidente Donald Trump durante la visita y durante las reuniones que nadie, ni ninguna fuerza podría separar la isla de Taiwán de la patria china de ninguna manera, y mantener la paz en este estrecho de Taiwán se basa en no apoyar ni tolerar jamás la independencia de Taiwán.
La denominación de independencia de la isla y la paz en el estrecho de Taiwán son dos cosas irreconciliables en absoluto. Y durante las reuniones entre los dos mandatarios, podemos percibir que la parte estadounidense comprende la postura de China, valora nuestras preocupaciones y no reconoce ni acepta la vía de Taiwán hacia una «independencia», entre comillas. El presidente Donald Trump también declaró en su vuelo de regreso que no desea que nadie busque la independencia. En todo caso, yo creo que Estados Unidos tampoco debe ser aprovechado por las fuerzas secesionistas de esta isla.
RB: Esto marca una política que cambia radicalmente esta relación porque ningún presidente de Estados Unidos en los años recientes había dicho: «No apoyamos ningún tipo de independencia». Esto es un punto muy a favor de las buenas relaciones con China.
LH: Exactamente. Porque lograr este consenso es muy importante para todos. No solamente para favorecer esta gran causa de reunificación de China, también favorece mucho la estabilidad regional y del mundo.
Un impulso a la economía global
RB: El tema económico fue uno de los pilares de esta visita de Trump a China. De hecho, el presidente estadounidense llevó a toda una comitiva de altísimo perfil para establecer negocios durante su estadía. Los dos jefes de Estado, además, mantuvieron conversaciones profundas con todos estos empresarios estadounidenses y quisiera saber si hay algún balance de los resultados que se produjeron producto de estos encuentros.
LH: Sí, todo el mundo está esperando que surja un resultado positivo para el sector económico comercial para el mundo e igualmente para la cooperación económica comercial bilateral entre China y Estados Unidos. Esta es una de las áreas más dinámicas y prometedoras de las relaciones bilaterales y el presidente Xi Jinping enfatizó con el presidente Donald Trump que la esencia de esta relación comercial bilateral radica en el beneficio mutuo y la ganancia compartida.
Igualmente, la consulta y la igualdad de condiciones es la única vía correcta para resolver las diferencias entre ambos países, sobre todo el tema comercial. Como es sabido, actualmente existen más de 7,000 empresas con inversión china en Estados Unidos y, mientras tanto, en China hay más de 800,000 empresas estadounidenses. Los intercambios económicos y comerciales bilaterales han generado más de un millón de puestos de empleo en Estados Unidos y también las empresas estadounidenses han participado activamente y exitosamente en el proceso de la reforma y apertura de China desde hace más de 40 años. Damos la bienvenida a su mayor participación en este desarrollo del país porque la apertura de China sigue ampliándose. Durante la visita, creo que todo el mundo ha visto el escenario tan brillante en el que el presidente Donald Trump estuvo acompañado por varios distinguidos representantes de la comunidad empresarial estadounidense y también destacó el respeto y el valor que todos ellos profesan hacia China y con ánimo para ampliar la cooperación con China.
RB: ¿Esto quiere decir que se acabó la guerra comercial?
LH: Yo creo que todo esto puede ser controlado porque también nos complace mucho constatar que los equipos económicos de ambos países han logrado un resultado equilibrado y positivo bajo el liderazgo de los dos presidentes, acordando establecer dos consejos nacionales de comercio y de inversiones bilaterales para proporcionar un entorno político más estable y más predecible para las empresas de ambos países. Y también se han alcanzado avances muy significativos en el comercio agrícola, de aviación y otros sectores, y las consultas sobre aranceles continuarán para crear un entorno comercial más justo.
Entonces, afirmamos que ya sea en materia de aranceles o en temas de energía e inteligencia artificial, los dos presidentes mantienen un intercambio muy franco que ha facilitado resultados positivos y mutuamente beneficiosos acordes con los intereses fundamentales de los pueblos de ambos países. Igualmente, ha brindado una sólida garantía para los inversores globales.
China y EEUU en el escenario geopolítico
RB: China también se ha ofrecido en diferentes escenarios como mediador en conflictos que hay en el mundo en este momento. Hablamos claramente del tema Medio Oriente, del tema Ucrania. China ha sido allí un actor fundamental en procurar la paz. Después de la visita de Donald Trump a China, donde los mandatarios trataron el tema de los conflictos regionales, ¿cuál es la postura china y el papel de China en estos conflictos geopolíticos?
LH: Estamos viviendo en un mundo muy distinto; en los tiempos pasados hemos visto tantos conflictos de inestabilidad que no hemos visto en los últimos cien años. China siempre mantiene una política muy firme como un factor y protagonista fundamental e importante en el mundo por la paz y por el desarrollo. Durante la visita, los dos jefes de Estado también tocaron varios temas importantes para el mundo como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y las dos mayores economías del mundo. China y Estados Unidos tienen una responsabilidad muy especial e importante en el mantenimiento de la paz mundial y la promoción del desarrollo común.
Respecto a la situación del Medio Oriente, todo el mundo está en este momento muy preocupado. El presidente Xi Jinping enfatizó con el presidente Donald Trump que la fuerza no resuelve los problemas. El diálogo es el único camino correcto. Las negociaciones no lograrán su objetivo de la noche a la mañana, pero la puerta del diálogo, una vez abierta, no debe cerrarse. Igualmente, en las reuniones, China estimuló a Estados Unidos e Irán a seguir resolviendo sus diferencias y disputas, incluyendo cuestiones muy sensibles nucleares; todo debería ser a través de negociaciones y abrir el estrecho de Ormuz lo antes posible. Hay que mantener el alto el fuego porque consideramos que la resolución fundamental de este problema del estrecho de Ormuz reside en lograr un alto el fuego permanente e integral. Los dos presidentes también tocaron el tema de la crisis de Ucrania. Tanto China como Estados Unidos esperan una pronta resolución de este conflicto y ambos países han hecho mucho trabajo por promover una conversación de paz a su manera. Debe entenderse que los problemas complejos no tienen soluciones sencillas y ambos países están dispuestos a seguir desempeñando un papel más constructivo en la resolución política de esta crisis.
La apuesta por el bienestar de Venezuela
RB: Embajador, actualmente nuestro país, Venezuela, se encuentra en una etapa crucial e importante de recuperación, de desarrollo y de búsqueda de esa nueva independencia después de toda la era de las sanciones. China es un aliado indispensable y tenemos una relación a toda prueba y a todo tiempo. Ahora, tras esta reunión que sostuvo Donald Trump con el presidente Xi, ¿qué efecto podría tener las buenas relaciones entre Estados Unidos y China para esta nueva etapa de recuperación de Venezuela?
LH: Sabemos que los amigos venezolanos están observando lo que está pasando en China por esta visita para ver qué resultado podría ser más favorable para el desarrollo de Venezuela. Yo quería decir que durante la reunión en Beijing, el presidente Xi afirmó muy claramente que el pueblo chino está impulsando integralmente una modernización de estilo chino y mantiene un desarrollo de alta calidad, mientras que el pueblo estadounidense también está impulsando su desarrollo hacia una nueva etapa. O sea, la gran revitalización de China y «Make America Great Again» no son dos objetivos excluyentes, sino que ambos pueden beneficiar al mundo.
Quería decir muy claramente que, con respecto a la cooperación en Venezuela, China nunca ha creído que Venezuela deba tomar partido en las relaciones entre las dos grandes potencias. China y Estados Unidos pueden y deben participar conjuntamente en el desarrollo económico y social de Venezuela con el destino de beneficiar al pueblo venezolano. Cuando hablamos de la relación bilateral, desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Venezuela hace más de 50 años.
Ambos países se han convertido en socios estratégicos que confían y se apoyan mutuamente. China siempre ha apoyado al gobierno y al pueblo venezolano a salvaguardar su soberanía, su independencia y la dignidad nacional, y apoyamos a Venezuela en la exploración de una vía de desarrollo acorde con sus condiciones nacionales con todo respeto. Para el futuro, China y Venezuela continuarán apoyándose mutuamente; los intereses de China en Venezuela también deben ser protegidos firmemente y las relaciones bilaterales continuarán avanzando hacia un desarrollo común con una ganancia compartida. Vamos a seguir promoviendo las cooperaciones en todos los sectores, siempre con el pueblo venezolano como nuestro eje central. Independientemente de cómo evolucione la situación en el futuro, China siempre será un amigo sincero en el que el pueblo venezolano puede confiar.
Queremos trabajar conjuntamente y apoyar todo lo que quiera hacer el pueblo venezolano, porque es su derecho soberano establecer esta cooperación con cualquier socio o país del mundo, y China es uno de sus socios más confiables.
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