«Ese oro es de nuestro pueblo. Es para atender las consecuencias del sismo» del 24 de junio, declaró Delcy Rodríguez sobre los lingotes depositados en el Banco de Inglaterra, valorados en 1.900 millones de dólares y cuyo control la justicia británica rechazó ceder a la administración de Nicolás Maduro por considerarlo ilegítimo.
Delcy Rodríguez pidió ayer miércoles al rey Carlos III que sea «liberado» el oro de las reservas internacionales venezolanas que se encuentra «retenido» en el Banco de Inglaterra para atender a los afectados por el doble terremoto.
«He decidido enviar una carta al rey de Inglaterra para que liberen el oro que está retenido en el Banco de Inglaterra. Ese oro es de nuestro pueblo. Es para atender las consecuencias del sismo» del 24 de junio, declaró Rodríguez.
En el Banco de Inglaterra hay depositados lingotes de oro de Venezuela, valorados en 1.900 millones de dólares, cuyo control la justicia británica rechazó ceder a la administración de Nicolás Maduro por considerarlo ilegítimo.
Rodríguez refirió también que conversó con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, para insistir en obtener recursos de ese ente: «Sostuve una llamada con la directora del Fondo Monetario Internacional, a la que agradezco su atención, su comprensión, para liberar recursos bloqueados de Venezuela que están en el Fondo Monetario», dijo.
Venezuela tiene en el Fondo 3.568 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) que equivalen a 5.100 millones de dólares, aproximadamente, los cuales fueron bloqueados por el no reconocimiento del FMI a Maduro como presidente.
Liberar activos congelados
El canciller Yván Gil había pedido más temprano el miércoles que se liberen los recursos de Venezuela «bloqueados» en el extranjero para ayudar a recaudar fondos para la recuperación del país tras los terremotos.
«Queremos hacer una llamado a todos los países que aún tienen bloqueados fondos que pertenecen a Venezuela a que iniciemos un plan de liberación de estos fondos y que podamos utilizar en la recuperación», dijo Gil en una reunión virtual con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
«Tenemos en distintas partes del mundo cuentas que pertenecen al Estado venezolano que han sido congeladas producto de sanciones ilegales», esgrimió.
