José Toro Hardy afirmó que hay campos en Zulia que podrían tener una recuperación de la producción “más o menos” rápida |
El exdirectivo de Pdvsa afirmó que al país le habría convenido que empresas líderes del sector, como ExxonMobil y ConocoPhillips, ingresaran para impulsar la recuperación de la industria, pero han evitado invertir por los riesgos políticos y judiciales. Considera que primero se debió ir a un proceso de democratización para avanzar hacia en acuerdo petrolero con Estados Unidos
«Venezuela tiene muchísimo más petróleo»: Toro Hardy apunta al fracking como clave del potencial real
José Toro Hardy criticó la opacidad del acuerdo petrolero firmado entre Estados Unidos y Delcy Rodríguez | Fotos: archivo / AFP
El economista José Toro Hardy, exdirectivo de Pdvsa, cree posible que la reticencia de las grandes empresas del sector petrolero a invertir en Venezuela debido a la inseguridad política y judicial llevó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a aceptar que una compañía dirigida por Alejandro Betancourt recibiera concesiones para explotar 17 yacimientos petrolíferos con reservas de aproximadamente 65.000 millones de barriles.
“No me cabe la menor duda de que esa es la razón”, expresó Toro Hardy en entrevista con El Nacional, en la que aclaró que, aunque resultan fundamentales las inversiones que permitan la recuperación de la industria petrolera, esto debe ocurrir en un país con un gobierno legítimo y donde exista la separación absoluta de los poderes del Estado.
Riesgos políticos y judiciales
El experto afirmó que a Venezuela le habría convenido que las majors, como ExxonMobil y ConocoPhillips, ingresaran para impulsar la recuperación de la industria petrolera, pero estas compañías se negaron a invertir porque consideran que no existen suficientes garantías. Recordó una evaluación efectuada por JPMorgan, el banco más grande de Estados Unidos, que posiciona a Venezuela como el país con el riesgo más alto del mundo para los inversionistas.
“La razón por la cual las empresas grandes no están entrando a Venezuela es porque el riesgo país es muy alto y ellos han tenido en el pasado muy malas experiencias en Venezuela. Me refiero a Exxon y Conoco, que primero fueron nacionalizadas, después firmaron contratos importantes, hicieron inversiones importantes con la apertura petrolera, les cambiaron las condiciones del contrato, las expropiaron, fueron a arbitrajes internacionales que ganaron y no les pagaron”, expresó.
José Toro Hardy: Las reservas petroleras de Venezuela podrían estar sobreestimadasEmpresas petroleras expresaron a Donald Trump preocupación por la inseguridad jurídica y política en Venezuela, en una reunión el 9 de enero en la Casa Blanca | Foto: AFP
“Debimos empezar por eliminar o controlar esos riesgos para que vinieran las empresas a invertir. ¿Cómo se eliminaban estos riesgos? Haciendo primero unas elecciones, teniendo un gobierno legítimamente electo, donde exista absoluta separación de poderes, donde se respeten los contratos firmados y la propiedad privada y donde se aboliera el término de ‘expropiación”, añadió.
Toro Hardy, autor de libros como Venezuela: 55 años de política económica 1936-1991 y Fundamentos de Teoría Económica, manifestó que pareciera que en esta negociación se estaría recurriendo a algunos intermediarios —pequeñas y medianas empresas— para firmar esos 17 campos; sin embargo, reconoció que genera duda si esas compañías cuentan con capacidad financiera para realizar las inversiones necesarias.
“Se habla de la posibilidad de una garantía por parte del gobierno americano a esos inversionistas, eso podría cambiar el panorama. Pero no tenemos los datos precisos para determinar qué es lo que realmente se va a hacer. Estamos hablando de un conjunto de campos, algunos en los cuales, sobre todo los que están ubicados en el estado Zulia, puede haber una recuperación de la producción más o menos rápido”, dijo.
Yacimientos en abandono
Explicó que se trata de yacimientos que, en muchos casos, no han recibido mantenimiento adecuado, han sido vandalizados o permanecen en estado de abandono. Ante este panorama, el experto considera que una recuperación permitiría elevar la producción en cerca de 400.000 barriles diarios en plazo de más de un año, con inversión relativamente limitada.
Agregó que existen otras áreas en la Faja Petrolífera del Orinoco, en el oriente del país, donde hay greenfields —áreas de desarrollo totalmente nuevas o vírgenes— en las que será necesario hacer importantes desembolsos porque no han sido desarrolladas.
“La inversión que se requiere es mayor y ahí es donde empieza el problema de estas empresas medianas y pequeñas que entraron, que uno no tiene clara la capacidad que puedan tener para hacerlo”, admitió el exgerente de Pdvsa.
Afirmó que, bajo condiciones democráticas, hubieran regresado las grandes empresas que disponen de los recursos para hacer las inversiones que se requieren.
La reunión de Trump con las petroleras
El presidente Trump parece no haber obtenido los resultados que esperaba de la reunión que mantuvo con empresarios del sector en la Casa Blanca el 9 de enero, apenas días después de la captura de Nicolás Maduro. El magnate neoyorquino exigió a las petroleras invertir 100.000 millones de dólares en Venezuela para revitalizar la industria, pero los directivos expresaron serias dudas relacionadas con la seguridad política y jurídica del país.
Uno de ellos fue Darren Woods, director ejecutivo de ExxonMobil, quien señaló la confiscación de los activos de la firma en dos ocasiones y condicionó su reingreso por tercera vez a cambios significativos con respecto a lo que históricamente se ha experimentado en la industria y a las condiciones actuales en Venezuela.
En el encuentro, en el que estuvieron además representantes de ConocoPhillips, Shell, Hilcorp, Eni y Repsol, Woods también dejó claro que Venezuela no es atractiva para la inversión si continúan vigentes las mismas estructuras y marcos legales y comerciales. Afirmó que, si se solventaran esas condiciones, su compañía trabajaría de inmediato en la nación.
La desesperación del republicano, ante lo que expertos consideran su fracaso en la guerra con Irán, los efectos de la inflación en Estados Unidos y frente a las elecciones de medio término en noviembre, pudo haber llevado a su administración a aceptar en la negociación a North American Blue Energy Partners (Nabep), empresa dirigida por Alejandro Betancourt.
¿Por qué Estados Unidos aceptó a Nabep?
Marco Rubio, secretario de Estado norteamericano, explicó el martes al periodista Sergio Novelli que Nabep es la “compañía privada más grande” en Venezuela en términos de producción y afirmó que tiene amplia experiencia en el sector petrolero.
José Toro Hardy: Las reservas petroleras de Venezuela podrían estar sobreestimadasDelcy Rodríguez contradice la comunicación oficial estadounidense al señalar que el acuerdo petrolero tiene una vigencia de 25 años | AFP
Aseguró que la enorme mayoría de esos 17 yacimientos estaba controlada por intereses chinos o rusos, y que muchos no producían. Indicó asimismo que ahora hay un sistema en el que Nabep, con el apoyo de Estados Unidos, podrá atraer la inversión privada para invertir en la capacidad productiva de esos campos.
Destacó que eso generará royalties al gobierno que eventualmente será democráticamente electo. “En el pasado, la enorme mayoría de las riquezas del país era robada o regalada a intereses geopolíticos contrarios a los intereses no solamente del pueblo venezolano sino de Estados Unidos y de nuestra seguridad nacional”, expresó.
El secretario de Estado insistió en que la compañía dirigida por Betancourt es la empresa privada más grande que existe en Venezuela junto con Chevron.
“No solamente por el número de campos que tiene, sino por la capacidad productiva. La enorme mayoría de los campos no estaban funcionando, muchos se los habían regalado a individuos ligados al régimen pero no estaban produciendo o estaban produciendo poco. Esta es una compañía que tiene historial de producción y conocimiento del sistema”, dijo.
Sobre los señalamientos de presunta corrupción en torno a Betancourt, el jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que el magnate fue verificado en el sistema de Estados Unidos. “Chequeamos con todas las autoridades y no existía ninguna investigación dentro de nuestro sistema en su contra”, manifestó.
Alejandro Betancourt “apoyó mucho” a la oposición
Rubio también confirmó que Alejandro Betancourt “apoyó mucho” a la oposición venezolana en la época en la que Juan Guaidó ocupaba el cargo de presidente encargado de la República, durante la primera presidencia de Trump.
“Era un individuo que quedó muy mal con Maduro porque se supo que él estaba apoyando a elementos de la oposición en el 2019. Ahora tenemos la oportunidad de hacer algo que va a beneficiar a todo el mundo, pero específicamente a largo plazo beneficiará al pueblo venezolano. Y esto solamente es una parte de eso, obviamente las reservas petroleras de Venezuela son enormes”, expresó.
El funcionario estadounidense enfatizó que hay compañías fuera del contrato que también quieren invertir en Venezuela y recuperar la industria petrolera.
Potencial comercial en Guyana
José Toro Hardy considera que es muy difícil hacer una evaluación completa del acuerdo por los momentos. Cuestionó cuáles serían las empresas que servirían como intermediarias y si es cierto que el Departamento de Energía de Estados Unidos dará garantías para que esas firmas puedan invertir.
Afirmó que las grandes empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips conocen “muy bien” la geología de Venezuela porque trabajaron en el país e hicieron grandes inversiones en el pasado. Por eso, señaló, están “perfectamente al tanto” de los riesgos que existen en Medio Oriente con la guerra de Irán y lo que ocurre en el estrecho de Ormuz.
Otro punto interesante para el analista es que esas petroleras están invirtiendo en Guyana, lo que podría convertirse en un potencial comercial.
“Independientemente del diferendo territorial que tenemos con Guyana, que se deberá resolver por las vías adecuadas, si esas empresas también estuvieran produciendo en Venezuela, podrían, a través de una operación comercial, diluir petróleo pesado de la Faja Petrolífera del Orinoco, de 8 grados API con crudo de 30 grados API del bloque Stabroek, en Guyana. Eso nos daría una mezcla equivalente al Merey 16, que es el tipo de petróleo que tiene más demanda en las refinerías de Estados Unidos. Esa combinación tiene una demanda de 10 millones de barriles diarios en las refinerías americanas”, detalló.
“Necesitamos desesperadamente inversiones”
El exdirectivo de Pdvsa insistió en que se necesitan con urgencia inversiones para recuperar la industria petrolera de Venezuela, país que ha perdido 75% de su producto interno bruto, con hiperinflación e inestabilidad monetaria.
“Desesperadamente necesitamos inversiones, pero quisiera que esas inversiones llegaran con un plan que ofrezca garantías. No me gusta la idea de que vayan a firmar contratos con empresas que después no puedan cumplir. Básicamente no conozco los contratos, por eso me resulta difícil hacer un análisis más completo”, dijo.
José Toro Hardy afirmó que hay campos en Zulia que podrían tener una recuperación de la producción “más o menos” rápida |
Toro Hardy expresó que el presidente Trump da un mensaje dirigido al votante americano, en el que afirma que Estados Unidos tendrá acceso a campos con 65.000 millones de barriles de petróleo, con la promesa de que esto tendrá incidencia en el precio de la gasolina en Estados Unidos. Sin embargo, el experto aclaró que tener derechos de explotación no significa tener la propiedad de las reservas porque está prohibido por la Constitución de Venezuela.
“Ellos podrían tener mayoría accionaria en las empresas que reciban los derechos de explotación, pero eso no le da la propiedad de las reservas. Es un mensaje grandilocuente más dirigido al público votante americano con motivo de las elecciones de mid-term. Aunque luce difícil que, independientemente de lo que se firme de aquí al 3 de noviembre, se aumente la producción de esos campos como para hacer bajar el precio de la gasolina en Estados Unidos”, expuso.
Las reservas petroleras de Estados Unidos
El mandatario republicano declaró recientemente que el acuerdo “histórico” con Venezuela permitiría reponer rápidamente las reservas de crudo de su país y duplicar su volumen.
“Estados Unidos siempre mantiene una reserva estratégica de petróleo en grandes cavernas de sal, sobre todo en el Golfo de México, en Texas, en distintos sitios; lo llaman reserva estratégica y se utiliza en momentos de crisis, como puede ser la actual. La capacidad de esas reservas estratégicas está en 710 millones de barriles”, señaló Toro Hardy.
Añadió que, sin embargo, ese crudo almacenado cayó a 298 millones de barriles.
“Está en el punto más bajo de los últimos 40 años. Estados Unidos necesita reponer esas reservas, que fueron disminuyendo durante el gobierno de Biden y supongo que por la actual crisis de Ormuz también se debe estar vendiendo petróleo de allí para impedir que los precios se disparen”, analizó el economista.
Subrayó asimismo que, para que los contratos se cumplan, tienen que ser realistas.
El gobierno estadounidense ha señalado que las concesiones tienen duración de 100 años, mientras que Delcy Rodríguez ha asegurado que el plazo es de 25 años. Sobre este último punto, Toro Hardy indicó que los contratos petroleros usualmente tienen duración de un cuarto de siglo y más.
Especialmente en el caso de Venezuela, en donde se deben hacer inversiones que tienen un “lento proceso de maduración”. “No considero que 25 años sea un plazo exagerado”, dijo.
Venezuela, ¿con las mayores reservas petroleras?
José Toro Hardy también explicó que las cifras oficiales sobre las reservas petroleras señalan que el país cuenta con 304.000 millones de barriles de crudo. Sin embargo, cree que estos datos podrían estar sobreestimados.
“Con una producción de 1 millón de barriles diarios —365 millones de barriles al año— nos da una duración teórica de casi 800 años. Si dividimos el total de las reservas según las cifras oficiales entre la producción anual, nos da 800 años. Es posible que esas cifras estén sobreestimadas, pero independientemente de eso, las reservas petroleras de Venezuela son gigantescas. Venezuela tiene muchísimo más petróleo de lo que pueda requerir”, afirmó.
El analista indicó que el petróleo que se ha explotado en Venezuela proviene de dos grandes “placas geológicas” y subrayó que existe una gran formación geológica en todo el occidente de Venezuela, principalmente bajo el lago de Maracaibo, en Zulia, que se llama La Luna.
“En esa enorme formación geológica, el día que se quiera hacer fracking, habrá reservas que sobrepasarán las que actualmente se consideran económicamente explotables. Pero eso no hace falta tocarlo todavía”, explicó.
“Por eso es muy difícil estimar cuáles son las las verdaderas reservas de Venezuela. Creo que las cifras oficiales las sobreestiman un poco, pero también creo que existen muchísimas otras áreas donde se pueden desarrollar nuevas reservas. Y el día en que Venezuela tome la decisión de recurrir al fracking, sin duda, habrá un potencial que se perderá de vista”, expuso.
Indicó que Estados Unidos produce actualmente 13 millones de barriles diarios por fracking.
El Nacional – Noti/Imágenes – Lcda. Jessica Urribarri, CNP 19925
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